Buenos días y Feliz año 2023.
Ante todo quiero desear a mis lectores que el entrante año 2023 sea mucho mejor que el saliente año 2022.
En mi caso el año 2022 no ha sido uno de mis mejores años, pero eso lo voy a dejar para más adelante.
Y ahora la pregunta obligada:
¿Voy a volver a hablar de la lencería gay?
¿Es que estoy obsesionado con la ropa interior gay sexy para hombres?
Pues la contestación es muy sencilla:
Es evidente que sí. Y es mi respuesta a ambas preguntas.
Fijaos bien en las siguientes imágenes:


Ahora decidme exactamente que os sugiere la vista de dos fotos tan intensas
Muchos de vosotros me vais a decir que el simple visionado de estas dos imágenes os transmite simplemente una creciente excitación por lo que estáis viendo.
Sin embargo, si miramos de esta forma estos dos tangas que viste este musculado señor, solo nos quedaríamos en lo superficial.
Quiero que ahondemos un poco.
Y al profundizar necesito que lleguemos todos al fundamento de la ropa interior gay.
No miremos estas fotos como si fueran un objeto que contemplamos.
Mirémoslas pensando que nosotros podríamos ser la persona que lleva esos tangas.
En realidad la publicidad debe ser para eso.
Un buen anuncio publicitario no debe convertir sus imágenes en clichés sexuales, sino que nos debe hacer sentir como si fuéramos nosotros los que estamos haciendo uso de los instrumentos pulicitados.
Ahora cerrad los ojos e imaginad que sois vosotros los que vestís uno de esos tangas de lencería gay que hay en las fotos.
No importa el cuerpo que tengáis, los músculos, la altura, el pelo o los michelines.
Lo que importa es que cualquiera de esos dos tangas os pueden hacer sentir sexys, y por lo tanto poderosos.
La lencería gay es una herramienta, un arma más bien, que nos ayuda a todos a sentirnos tan poderosos como nuestra estima nos lo permita.
La ropa interior sexy para hombres homosexuales es una fuente de poder y manejo sobre las fantasías del resto de hombres gays.
¿No os parece igual de fascinante que me lo parece a mí?
Por eso estoy tan obsesionado con la ropa interior sexy.
Con la lencería gay me siento poderoso, sexy y fuerte.
Y de vez en cuando está bien sentirse así, sobre todo cuando el resto de tu vida no suele acompañar este postulado tan frecuentemente.
Saludos a tod@s.